Fair trade
Por qué el precio justo al productor también te conviene a ti
El precio del café en finca lleva años peleado con el costo real de producirlo. Cuando el margen se va todo a los intermediarios, al caficultor le queda cada vez menos razón para invertir en calidad — y sin esa inversión, la calidad se cae.
Compramos directo, sin pasar por tantas manos entre la finca y nuestro tostador. Eso nos deja pagar mejor por el mismo grano, y todavía ofrecerte un precio que no compite con el de un café de mala calidad.
No es caridad. Es la única lógica que nos hace sentido: si queremos seguir teniendo microlotes como el Chiroso de Huila dentro de cinco años, alguien tiene que poder darse el lujo de seguir sembrándolo.
Cuando compras una bolsa de Café Melífluo, esa plata llega más cerca de la finca de lo que crees. Esa es la parte del negocio de la que estamos más orgullosos.
